Google ha partido en dos su propia política antispam y a partir del 30 de agosto de 2026, ejecutará una acción manual por abuso de reputación del sitio, lo que conocemos en la industria como “SEO parásito” que deja de afectar a los resultados que ven las personas que buscan dentro del Espacio Económico Europeo, mientras que sigue penalizando con normalidad fuera de él.
Es la primera vez que la aplicación de una política de spam de Google se corta por una línea geográfica y no técnica y llega tras meses de conversaciones con la Comisión Europea al amparo de la Digital Markets Act.
El anuncio se publicó el viernes 28 de agosto en el Search Central Blog, firmado por el equipo de calidad de búsqueda y sin nombre propio detrás, con dos días de aviso para el sector.
Qué es el SEO parásito y por qué Google lo persigue desde 2024
En marzo de 2024 Google introdujo su política de site reputation abuse dentro del core update de aquel mes, con el único objetivo de frenar la práctica de publicar contenido de terceros sobre dominios con buena reputación con el único fin de aprovechar las señales de posicionamiento de la web anfitriona. Lo que hoy se conoce como backlinks.
En su propia definición, se trata de un contenido que rankea mejor de lo que rankearía por sí mismo, degradando la experiencia de búsqueda del usuario.
El ejemplo típico que la propia compañía puso en su día es el de una web fraudulenta de préstamos rápidos que paga a un medio respetable para colgar allí sus ofertas y enlaces, aprovechando la autoridad ajena para colarse en el top de resultados.
La idea detrás de la política era que si el contenido no tiene mérito propio para posicionar, tampoco debería beneficiarse del mérito de la casa que lo aloja.
La presión regulatoria de la UE forzó a Google a suspender las sanciones para evitar multas de la DMA
La política se anunció en marzo de 2024, pero no se activó de forma consistente en Europa hasta enero de 2025.
Ese mismo año, la Comisión Europea abrió una investigación bajo la DMA para evaluar si Google estaba tratando de forma justa a los editores de noticias, muchos de los cuales alojaban contenido comercial de partners y estaban viendo caer sus rankings en bloque.
La preocupación de Bruselas no era que Google combatiese el spam, era que la definición fuese tan amplia que arrastrase por el camino a medios legítimos con acuerdos comerciales legítimos.
Un año después y con la amenaza de una multa DMA que puede alcanzar el 10 % de la facturación global anual de la compañía, Google ha optado por ceder terreno concreto en un territorio concreto, según confirmó Reuters el mismo día del anuncio.
Las penalizaciones por SEO parásito pierden efecto sobre el ranking dentro del mercado europeo

Las webs sancionadas mantienen sus posiciones en la UE mientras Google intenta aislar sus dominios
Para las personas que buscan dentro de los 27 estados miembros de la UE, más Islandia, Noruega y Liechtenstein, una acción manual por SEO parásito ya no provoca la caída de posiciones de la sección afectada.
La web sigue recibiendo la notificación en Search Console, el aviso existe, la sanción figura, pero el efecto sobre la visibilidad se desactiva para esa audiencia. Es una penalización que existe sobre el papel y desaparece en la práctica.
Hay, eso sí, una línea técnica muy delgada; porque Google señala en su comunicado que la sección afectada podrá separarse en sus sistemas para que, con el tiempo, posicione de forma independiente del resto del sitio.
No detalla cómo se produce esa separación ni qué señales dejan de heredarse y esa ambigüedad es justo la que se va a tener que vigilar durante los próximos meses.
Si la separación termina anulando el traspaso de autoridad del dominio a la sección parasitada, el resultado práctico se acerca sospechosamente a la penalización que la Comisión pretendía evitar.
La penalización por abuso de reputación continúa vigente en Latinoamérica y Estados Unidos
Al otro lado de la frontera del EEE nada cambia, la misma acción manual, sobre la misma URL, con el mismo motivo, sigue penalizando en el resto del mundo con la lógica anterior.
Una consecuencia curiosa es que una página puede rankear con normalidad en Madrid y desaparecer del SERP en Bogotá, Ciudad de México o Nueva York, dependiendo únicamente de dónde esté haciendo la consulta el usuario.
Esto tiene una lectura operativa importante para las agencias y equipos de SEO que trabajamos con mercados hispanohablantes a ambos lados del Atlántico. México y Colombia quedan fuera del EEE, por lo que cualquier sitio que combine tráfico español y latinoamericano puede empezar a ver métricas divergentes entre países sobre exactamente el mismo contenido.
Search Console mantiene los avisos de infracción e integra arbitraje externo vía CEDR
Los propietarios de sitios seguirán recibiendo el aviso de acción manual en Search Console cuando Google la aplique, pero la vía para pedir reconsideración también se mantiene igual que hasta ahora y, como novedad, los sitios elegibles podrán llevar la disputa a mediación a través del esquema Platform-to-Business del CEDR, según recoge la propia entrada del Search Central Blog.
Lo que todo esto quiere decir es que la caja de herramientas del site owner se amplía, pero el punto de partida es el mismo, si te llega una acción manual sigue siendo una acción manual, sigue apareciendo en tu Search Console y sigue exigiéndote una respuesta editorial y técnica.
La ley europea logra por primera vez que Google adapte su algoritmo a límites geográficos
Este ajuste no llega solo, se enmarca en una secuencia de decisiones europeas que llevan meses tensando la relación entre Google y la Comisión.
En julio de 2026 Bruselas adoptó decisiones vinculantes bajo la DMA sobre compartición de datos de búsqueda y acceso a asistentes de IA en Android y pocas semanas después impuso a Google una multa de 890 millones de euros por autoreferenciación en Search, según documentó PPC.land en la cronología del expediente. El cambio del 30 de agosto entra en esa misma línea de fuego.
Google afirma que sigue preocupada por que una aplicación demasiado amplia de la DMA le impida abordar amenazas reales a la integridad de sus resultados y a la vez reconoce que este enfoque le permite seguir combatiendo intentos de manipulación para los usuarios que quedan fuera del paraguas europeo. Traducido a cristiano, Google sostiene la política y suaviza la ejecución donde el coste regulatorio de mantenerla se ha vuelto inasumible.
Qué hacer si trabajas SEO en mercados de habla hispana
Con España dentro del EEE y con México, Colombia, Chile, Argentina, Perú y el resto de Latinoamérica fuera, la primera consecuencia práctica es que los informes de visibilidad y tráfico orgánico van a necesitar segmentación geográfica más fina que antes.
Un mismo cliente puede empezar a mostrar dos comportamientos distintos sobre el mismo contenido y sobre la misma acción manual y confundir esa divergencia con un problema de contenido o de indexación lo que va a pasar más de una vez.
La segunda consecuencia es que la práctica del SEO parásito no queda blanqueada, la política de Google sigue vigente, la notificación sigue llegando, la sección afectada puede seguir separándose en los sistemas de ranking y la penalización sigue activa fuera del EEE.
Apostar por “alquilar” autoridad de un dominio como estrategia sigue siendo una mala idea y ahora además con una capa adicional de opacidad sobre cómo va a evolucionar exactamente el trato técnico de esas secciones dentro de Europa.
La tercera es que este episodio confirma algo que veníamos observando desde el año pasado, donde la regulación europea empieza a fragmentar la experiencia de búsqueda y va a seguir profundizándose en los próximos meses.
¿Europa se ha puesto pesada con la regulación para proteger frente a monopolio de la red? Quizá. Seguiremos de cerca todo esto cómo nos trata en nuestros proyectos SEO.





