Última actualización: 25 de agosto de 2026.
Qué cubrimos. SEO en todas sus disciplinas, GEO, búsqueda con IA, actualizaciones de algoritmo, analítica y medición, contenidos, autoridad y enlaces, SEM, Ads, growth y la estrategia de negocio detrás del posicionamiento. Cubrimos lo que ayuda a un marketer hispanohablante a entender, decidir y ejecutar.
Desde dónde lo contamos. Desde la evidencia y desde el oficio, preferimos el dato propio a la opinión prestada y la prueba a la tendencia. Tenemos opinión y la damos cuando los datos, la experiencia y el conocimiento pueden sostenerla, siempre separada del hecho.
Qué defendemos. El SEO honesto y sostenible frente al truco de corto plazo, la transparencia frente al humo de gurú de turno y el interés del lector por encima del interés de cualquier plataforma o anunciante.
Qué no hacemos. No prometemos primeras posiciones ni fórmulas mágicas. No copiamos ni reescribimos el trabajo de otros medios sin aportar valor y atribución. No cubrimos un tema con sesgo por conveniencia comercial.
La línea editorial la marca nuestra redacción.
Cada afirmación factual se basa en información verificable de fuentes fiables, citadas con nombre y fecha. Distinguimos siempre el hecho de la opinión, cuando la fuente es nuestro propio estudio, lo decimos con la misma claridad que cualquier otra. Las fuentes de datos que cambian tienen una antigüedad máxima de un año y si usamos una más antigua porque es la mejor disponible lo advertimos y explicamos por qué sigue siendo válida.
Niveles de verificación. Un dato numérico o una afirmación de impacto exige fuente primaria siempre que exista, una tendencia o una interpretación se marca como lectura propia, un rumor sin confirmar no se publica como hecho y si se cubre se etiqueta con claridad como no confirmado.
No inventamos datos, citas ni estadísticas y no atribuimos a una fuente algo que no dijo. No usamos citas generadas por IA como si fueran reales. Cuando no podemos confirmar algo, lo decimos.
No copiamos ni parafraseamos de cerca el trabajo de otros. Cuando nos apoyamos en una fuente ajena, enlazamos y atribuimos.
Todo contenido pagado se etiqueta de forma visible como patrocinado o publicitario, sin ambigüedad. Los enlaces de afiliación se declaran, para que el lector sepa siempre cuándo hay dinero detrás de lo que lee.
Cuando una pieza toca una herramienta, empresa o servicio con el que Rankeandola tiene relación comercial, se declara en la propia pieza.
La IA nos ayuda a investigar, estructurar y redactar borradores, pero nuestro equipo humanos siempre es quien termina la pieza, incluye su conocimiento y experiencia. La voz de rankeandola es humana, aunque la IA nos sirva de agilizador.
Equivocarse es humano, por eso no escondemos nuestros errores cuando ocurren. Sabemos que corregir es señal de aprendizaje además de una de las señales de fiabilidad más potentes que existen, tanto para el lector como para Google y la IA. Distinguimos cuatro tipos de cambio sobre una pieza ya publicada.
Arreglo de un error factual, como un dato, un nombre o una cifra equivocada. Se añade una nota visible con qué se corrigió y en qué fecha.
Se añade información nueva a una pieza que seguía siendo correcta. Se marca con la fecha de actualización visible.
Reformulación para quitar una ambigüedad, sin que hubiera un error factual. Se indica que se aclaró y cuándo.
Retirada o corrección de fondo de una pieza sustancialmente equivocada. Mantenemos la transparencia sobre lo ocurrido en lugar de borrar sin más.
Quien se sienta aludido o perjudicado por una pieza puede solicitar réplica o rectificación a través de nuestros canales públicos de contacto.
¿Encontraste un error? Escríbenos a correcciones@rankeandola.com con el enlace de la pieza y lo que crees que está mal. Un lector que puede corregirnos es un lector que confía en nosotros.
Nuestro valor más preciado es la honestidad. Por eso no mezclamos las peras con las manzanas.